Impuestos incluidos.
Si el baño se convirtió en la peor parte del día, no eres la única.
Muchos bebés que antes disfrutaban el agua, de un día para otro empiezan a llorar apenas los sientas en la bañera. El agua en la cara los asusta. Enjuagar el shampoo se vuelve una lucha de tres minutos que se sienten como treinta. Y terminas el baño con la ropa mojada, el bebé alterado, y la sensación de que mañana toca repetirlo.
No es capricho. A esa edad, sentir que el agua cae sin previo aviso les resulta abrumador. Lo que cambia todo no es insistir: es darles algo a lo que mirar mientras el agua cae.
Un pato que reparte agua y una flor que llueve
Esta ducha se coloca dentro de la bañera y hace circular el agua tibia que ya está ahí. El pato funciona como regadera de mano, con cabezales intercambiables para cambiar el tipo de chorro. La flor se queda en un costado, esparciendo agua en lluvia suave.
El bebé deja de anticipar el agua y empieza a seguirla con la mirada. Enjuagar deja de ser un forcejeo y se convierte en parte del juego.
Pensada para ti si...
- Tu bebé llora cada vez que le enjuagas el pelo
- Terminas cada baño empapada y agotada
- Quieres que el baño sea un rato de conexión, no un trámite a superar
- Buscas algo que entretenga sin necesidad de pantallas
- Te toca bañarlo sola y necesitas las manos libres un momento
Por qué funciona
Flujo suave, no chorro directo. El agua sale con poca presión, pensada para que no incomode ni asuste.
Cabezales intercambiables. Cambias el tipo de chorro y el juego se renueva, así el interés dura más de una semana.
Materiales libres de BPA. En contacto constante con la piel y con agua, eso importa.
Fácil de operar. Controlas el flujo con un toque, sin tener que soltar al bebé.
Crece con él
Al principio le va a bastar con mirar la flor. Más adelante va a querer sostener el pato él mismo, apuntarlo, tapar el chorro con la mano. Es de esos objetos que acompañan durante varias etapas en vez de aburrir en dos semanas.
El baño puede dejar de ser el momento que ambos temen. A veces solo hace falta cambiar lo que el bebé mira mientras cae el agua.
Uso siempre bajo supervisión de un adulto. Nunca dejes al bebé solo en la bañera, ni siquiera un instante.
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Cuidado del producto
1
Enjuaga con agua limpia después de cada baño
2
Sacude para retirar el agua que quede dentro
3
Deja secar al aire, fuera de la bañera
4
No uses agua caliente ni detergentes fuertes
5
Revisa que no queden restos de jabón en los cabezales
6
Guarda en un lugar seco y ventilado