Impuestos incluidos.
Empezó a gatear y tu casa se volvió un campo minado.
De un día para otro ya no se queda donde lo dejaste. Se impulsa, avanza, se cae de lado. Y tú vives con el corazón en la boca: la esquina de la mesa, el piso duro, el golpe seco que te hace correr desde la cocina.
Nadie quiere criar entre burbujas. Pero tampoco puedes estar a diez centímetros de él todo el día.
Tres piezas para la misma etapa
Este combo cubre lo que el gateo necesita: un lugar donde gatear, protección para la cabeza, y protección para las rodillas.
Tapete de agua sensorial
Le da un motivo para moverse. Las figuras flotan y se desplazan cuando apoya las manos, así que gatea hacia algo en vez de gatear porque le insistes. Trabaja coordinación, motricidad y fuerza — sin que parezca ejercicio.
Casco protector acolchado
Amortigua los golpes de las caídas hacia atrás, que son las más comunes cuando todavía no controla bien el equilibrio. Es ligero y ajustable, para que no le estorbe ni se lo quiera quitar a los dos minutos.
Rodilleras antideslizantes
Evitan las raspaduras del piso duro y, con sus puntos antideslizantes, le dan agarre para impulsarse mejor. En color gris, combinan con todo.
Pensado para ti si...
- Tu bebé acaba de empezar a gatear y vives pendiente de cada movimiento
- Tienes pisos duros o baldosa en casa
- Le salen marcas rojas en las rodillas de tanto arrastrarse
- Quieres que explore sin que tú vivas en tensión
- Buscas resolver la etapa completa en una sola compra
Por qué importa esta etapa
El gateo no es solo el paso previo a caminar. Es donde se coordinan los dos lados del cuerpo, se fortalecen hombros y espalda, y se desarrolla la noción del espacio. Un bebé que gatea con confianza es un bebé que explora más.
Elige el diseño
Disponible en versión niño y niña.
Que pueda lanzarse a explorar. Que tú puedas dejarlo hacerlo.
Uso siempre bajo supervisión de un adulto. El casco y las rodilleras reducen el impacto de golpes leves, pero no sustituyen la vigilancia ni protegen frente a caídas de altura.
🧼
Cuidado del producto
1
Vacía y seca el tapete después de cada uso
2
Lava las rodilleras a mano con agua fría
3
Limpia el casco con un paño húmedo
4
Deja secar todo al aire antes de guardar
5
Revisa el estado del casco y las correas periódicamente
6
Guarda en un lugar seco y ventilado